Construido sobre la base de “nuestro” Falcon, en su primera etapa se lanzó como Mustang 1964 “y medio” y contaba con el conocido motor de seis cilindros en línea y 2,8 litros (170 pulgadas) que entregaba algo más de 100 CV. Sin embargo, por su concepción transgresora el auto se convirtió rápidamente en un suceso de ventas en Estados Unidos.
En esta primera generación, más allá del mencionado motor seis cilindros también había una alternativa un poco más potente con 120 CV y dos V8 opcionales, un 4.3 de 164 CV y otro 4.7 de 289 pulgadas con tres niveles de potencia que oscilaban entre 200 y 271 CV.
En 1965 y hasta 1970, gracias a un acuerdo con Caroll Shelby, aparecieron las versiones más picantes del Mustang:
Así las cosas, el Mustang II vio la luz en 1974, en un contexto complicado para la economía norteamericana debido a la crisis del petróleo. Por eso, esta generación tenía un planteo muy diferente a su antecesor, ya que en este caso tomaba una base mucho más pequeña y también adoptaba por primera vez un motor de cuatro cilindros y escasos 88 CV. Más adelante volverían las versiones deportivas aunque en este caso con un V8 de 122 CV, lo que evidenciaba el contexto que se vivían en Estados Unidos por aquellos años.
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Sin embargo, con el paso del tiempo la crisis del petróleo fue quedando atrás y el Mustang comenzaba a presentar versiones más potentes con el regreso de los V8 con 200 CV.
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Había versiones coupé y convertible, con motores V6 3.8 con 145 CV, un V8 de 5 litros de 215 CV y el más deportivo denominado SVT con 240 CV. En 1996 aparece un nuevo motor V8 de 4,6 litros con un árbol de levas a la cabeza que entregaba hasta 305 CV.
A lo largo de su historia el Mustang fue protagonista de diferentes películas que le permitieron reafirmar su exitosa carrera comercial. Una de ellas fue 60 segundos con Nicolas Cage como protagonista, conduciendo a fondo un Mustang conocido como “Eleanor” y otro fue Steve Mcqueen con Bullit, a bordo de otro Mustang modelo 68 de color verde, que luego sirvió como base para una edición limitada especial en 2001 sobre el Mustang contemporáneo.
El auto definitivo llegó a los concesionarios de Estados Unidos en 2005 con una personalidad bien marcaba que le permitió nuevamente posicionarse como un producto deseado para el usuario norteamericano. ¿Los motores? V6 de 4 litros con 210 CV y un V8 4.6 que erogaba 300 CV. Por su parte, la versión Cobra tenía un V8 de 5,4 litros y un supercargador que llevaba la potencia a 435 CV.
En términos mecánicos este Mustang incorporaba un motor V8 de 5 litros pero también había otras alternativas que apelaban más al “downsizing”, como un EcoBoost 2.3 y otro con tecnología similar pero V6. Lógicamente en Argentina conocimos uno de los más potentes que fue el Coyote de 466 CV, acoplado a una caja automática de diez velocidades.
Más allá de que los cambios estéticos son algo sutiles, la novedad es que a partir de esta generación los Ford Mustang se diferenciarán en materia de estilo según el motor. Así las cosas, la versión con el V8 incorpora un estilo frontal diferente, más imponente con la clásica parrilla dividida en tres y las tomas de aire inferiores de mayor tamaño.